El BPFA, visita recomendada entre los tesoros chubutenses

DSCN1538En esta nota y entre los Tesoros chubutenses, consideran al BPFA como visita recomendada:  

Bosque Petrificado Florentino Ameghino, una muestra ineludible de la vegetación que fue arrasada por el mar hace ya unos 58 millones de años.

Con ejemplares que alcanzan los 22 metros de largo, es una de las excursiones más recomendadas cuando se visita Trelew, situado sobre la Ruta Nacional 25 y el valle inferior del río Chubut.

Historia milenaria en los bosques petrificados de Argentina

Con más de 120 millones de años, estas extensas áreas protegidas ofrecen al visitante la posibilidad de apreciar troncos, flores y frutos cubiertos por lava durante milenios. Considerados entre los más importantes de toda Sudamérica, se encuentran en las provincias argentinas de Mendoza, Río Negro, Chubut y Santa Cruz.

Ejemplares petrificados en el bosque Llano Blanco, en las cercanía de la Caverna de Las Brujas.

Escondidos durante miles de años bajo un grueso manto de lava y cenizas, originado por erupciones volcánicas que tuvieron lugar durante el período Cretácico, los bosques petrificados de la Argentina se posicionan en su mayoría en la extensa y mística Patagonia. Coincidente este fenómeno natural con el surgimiento de la imponente Cordillera de los Andes, fueron la misma erosión del viento y el agua las que volvieron a sacarlos a la superficie.

Algunos de estos húmedos y frondosos bosques de centenarias araucarias y pehuenes, convertidos en duras rocas por los minerales que los cubrieron, fueron habitados por comunidades aborígenes que los utilizaron como talleres para elaborar objetos en piedra. Otros resultaron afectados, incluso, por el paso de vehículos destinados a la actividad petrolera.

Lo cierto es que los restos fósiles que se exhiben al visitante -al aire libre o en museos- llegan a medir hasta 35 metros de largo por tres de diámetro, considerados entre los más grandes que se conocen en el mundo.

Las primeras paradas ideales para recorrer este circuito temático que transporta al viajero a miles de años atrás, son el Bosque Petrificado Llano Blanco, ubicado en Malargüe, provincia de Mendoza y el Bosque Petrificado de Valcheta, en la provincia de Río Negro.

El Bosque Petrificado Llano Blanco se sitúa en cercanías a la Caverna de las Brujas y en las afueras de la localidad de Bardas Blancas, a poco más de una hora de Malargüe. Una extensa región de viejas araucarias que se desarrolla en el interior de una propiedad privada.

Es una interesante explanada donde se puede apreciar un bosque de araucarias petrificadas de una edad de más de 120 millones de años. Los restos están diseminados por los cerros y nos demuestran por el tamaño de los mismos, que toda esta región conformó en un pasado geológico, un bosque pantanoso que por la intensa actividad volcánica de la región y las transformaciones constantes que provocaron los Andes, se vieron sumergidos y tapados por sedimentos más modernos.Más tarde, toda esta zona sufrió un proceso de petrificación tan perfecto que aún hoy nos permite observar las vetas originales de estos ejemplares que sobrepasaban el metro de diámetro y casi 100 metros de altura.

Por su parte el Bosque Petrificado de Valcheta, es el más importante del norte de la Patagonia, y se ubica en cercanías del pueblo que lleva ese mismo nombre en la denominada Línea Sur, por la que pasa el legendario Tren Patagónico que sale de Bariloche. Un espacio donde también es posible encontrar un museo con huevos de dinosaurios que se exponen en lo que fue la primera usina de la urbe.

Una belleza santacruceña

bosques-petrificados-santa-cruz-300x225

Uno de los más importantes que se puede visitar al sur del país, fue declarado Monumento Natural en el año 1954. Se trata del Bosque Jaramillo, situado al noreste de la provincia de la provincia de Santa Cruz, en el Departamento de Puerto Deseado.

Distante unos 100 kilómetros del poblado más cercano, abarca 13.700 hectáreas protegidas, que la Administración de Parques Nacionales busca extender a 60 mil mediante la adquisición de las estancias linderas.

Un área que supo tener un clima estable de gran humedad, cuyos enormes árboles fueron cubiertos por cenizas que derivaron en este proceso de petrificación. Con un relieve ondulado, circundado por altas mesetas, invita a realizar salidas de trecking hacia el Cerro Madre e Hija, de apenas 400 metros de altitud. En el sector más bajo, también suele verse la laguna Grande, dependiendo de las lluvias caídas en la región.

Considerado único en el mundo, el Bosque Jaramillo resistió a la fuerza de ríos y glaciares, siendo los ejemplares ya antes de la petrificación de alrededor de mil años. Y por las actuales condiciones de aridez, la vegetación es más bien rala y achaparrada. Se pueden observar en el camino algunas cactáceas de grandes flores anaranjadas, y más alejados molles, duraznillos y calafates.

Bajo temperaturas que en verano alcanzan los 40 grados, la fauna se compone de grupos de guanacos, algunos zorros grises que se divisan a la distancia, variedad de aves y coloridas lagartijas. Como asiento de cazadores y recolectores, también evidencia entre sus riquezas antiguos picaderos y canteras de los que se extraía materia prima.

Además de un centro de información, fue erigido allí un pequeño museo. Y si bien posee áreas de acampe, es importante llevar alimentos y bebidas. Recién a 20 kilómetros existe un camping privado sobre el camino de acceso.

Para llegar desde Buenos Aires, la vía de conexión es la Ruta Nacional 3 hasta llegar a unos 150 kilómetros al sur de Caleta Olivia, donde es preciso ingresar en la Ruta Provicncial 49 y transitar poco más de una hora de ripio, hasta llegar a la Seccional de Guardaparques del Monumento. El ingreso es gratuito y permanece abierto durante todo el año, entre las 9 y las 20 horas.

Entre picos y glaciares

tronco-bosque-petrificado-300x198

A escasos kilómetros de la ciudad de El Calafate, el destino por excelencia para llegar hasta el Parque Nacional Los Glaciares y el magnífico Perito Moreno, también se erige otro de los bosques petrificados argentinos, más conocido como La Leona.

Es una excursión de día completo sobre la mística Ruta Nacional 40, donde diferentes agencias ofrecen largas caminatas entre los enormes árboles de piedra desde 129 dólares.

Muy cercano a los cristalinos lagos Argentino y Viedma, los corrientosos ríos Leona y Santa Cruz, y una impactante panorámica de los cerros Fitz Roy y Torre, se incluye una vista al casco histórico de una centenaria estancia donde también es posible encontrar los restos fósiles de distintos tipos de dinosaurios. Un área de casi 800 hectáreas, en la que se evidencia una superficie de particular característica lunar.

Tesoros chubutenses

Bosque-Petrificado-José-Ormachea-300x220

Más al norte, otro de los bosques petrificados más importantes del país es el José Ormachea, situado a unos 25 kilómetros de la localidad de Sarmiento, en la provincia de Chubut.

Un lugar único, que en la década del ’60 sufrió una fuerte depredación por la actividad de varias compañías petroleras que trabajaban en la región. Distante 165 kilómetros al este de Comodoro Rivadavia, el acceso se realiza por la Ruta Provincial 26, donde se encuentra un camino totalmente señalizado y una oficina de Guardafaunas.

En el otro extremo, también es posible visitar el Bosque Petrificado Florentino Ameghino, una muestra ineludible de la vegetación que fue arrasada por el mar hace ya unos 58 millones de años.

Con ejemplares que alcanzan los 22 metros de largo, es una de las excursiones más recomendadas cuando se visita Trelew, situado sobre la Ruta Nacional 25 y el valle inferior del río Chubut.

Fuente: Medios / Redacción ALSURinforma.com

Anuncios